Los pies son una parte muy importante del cuerpo a la que no le hacemos demasiado caso, es conveniente el hacerse una revisión al año para evitar futuros problemas.

 

El podólogo le marcara y explicara las patologías existentes o futuras siempre que las haya, así podrá prevenir dolencias futuras.

 

Hay que evitar los tacones altos y zapatos estrechos, siendo siempre convenientes las suelas de goma y siempre mejor cuñas que tacones. A la hora de comprar calzado siempre será mejor por la tarde que por la mañana ya que el pie estará mas hinchado y así evitaremos comprarlo estrecho.

 

Los bebes deben ir sin calzado hasta que comiencen a andar y no hay que insistirles en andar entre los 10 y 18 meses se pondrán a ello.

 

En el caso de los niños, a no ser que se aprecie algo que nos preocupe, es bueno a partir de los tres años revisar por primera vez sus pies.

 

Revisar la suela del calzado, para en caso de estar desgastada de forma irregular preguntar al podólogo si es patológico y evitar daños en la estructura del pie y en la cadena articular.

 

En caso de padecer algún problema circulatorio o diabetes revisar muy bien los pies todos los días y ante cualquier irregularidad consultar con el podólogo.

 

Siempre es aconsejable lavar los pies con jabón neutro secar muy bien los espacios interdigitales y el uso de cremas con urea.

 

Asegurarse que la clínica podológica este autorizada por sanidad y el podólogo colegiado.